// Historias de Sobrevivientes
José Dámaso Abrego
José vivió con sus padres y 10 hermanos en el área rural en el Municipio de Cinquera, del departamento de Cabañas. El fue el hijo más joven y no asistió a la escuela, puesto que trabajaba con su padre en su finca. Cuando José tenía 11 años, su padre y su hermano fueron asesinados por la guerrilla; su hermano recibió 14 disparos.
Dos meses más tarde, otro de sus hermanos, combatiente del Ejército Nacional, murió en combate. Su familia se desintegró porque quienes aún estaban vivos fueron objetivo de la guerrilla. Con disgusto y dolor, José decidió entrar a la Guardia Nacional, para tener su propia arma y vengar la muerte de su padre.
José viajaba en autobús con su madre y dos hermanos para recoger provisiones para alimentar a la Guardia Nacional. Ellos decidieron viajar en autobús porque el transporte militar estaba constantemente bajo ataque por la guerrilla. En una ocasión, el autobús que tomaron avanzó alrededor de dos kilómetros en su camino y fue destruido en un ataque. Mucha gente murió y otras personas resultaron lesionadas, entre ellas José. Su brazo derecho fue seriamente dañado, al igual que su mano izquierda; además, sufrió heridas en su cabeza.
Fui llevado al Hospital Militar de San Salvador. El médico trató de unirme la mano derecha, pero fue imposible, porque el brazo restante estaba en peor condición. No tuve otra opción que cortarloAfortunadamente, los doctores pudieron salvar su mano izquierda.
José sintió enorme ansiedad sobre su futuro. Pero hubo más. Mientras él estaba en el hospital recibió noticias que la guerrilla atacó su pueblo y asesinó a sus cuatro hermanos y un sobrino de ocho años. Esta nueva tragedia
me causó un gran dolor y duelo en mi alma. Fue más grande que el dolor de perder mi brazo, al conocer que mi familia fue asesinada poco a poco y no podía hacer cualquier cosa por eso
Una Trabajadora Social en el hospital supo su situación y le ayudó con apoyo psicológico y espiritual. Esto ayudó a José a recuperarse física y emocionalmente.
El regresar con su familia no era la mejor opción, ya que necesitaba otra casa; la Trabajadora Social lo adoptó. José creció con la familia de la Trabajadora Social en San Salvador, y más tarde encontró a su madre, quien vive en el Departamento de La Libertad. José aún vive con su familia adoptiva en San Salvador.
Hasta el momento soy muy feliz, gracias a Dios y a las personas que están a mi alrededor
La experiencia en la vida de José le ha dado una amplia visión para comprender los sentimientos y pensamientos de otros sobrevivientes, y él se apresura a señalar que ha llegado a ser quien es por el cuidado y amistad de mucha gente que lo ha apoyado. Su principal meta es ser una persona independiente. A él le gusta ayudar a otros amputados, y su disposición y experiencias en la vida le han ayudado para adaptarse a ser un promotor de campo de la Red de Sobrevivientes. José esta orgulloso de ser parte de la Red de Sobrevivientes:
es un trabajo valioso para mi vida. Con orgullo y lealtad soy un promotor de Red de Sobrevivientes

